jueves, 13 de agosto de 2020

Fábulas Negras


Democracia

De: Leandro Cerro

 

La mujer, de piel curtida e intangible deseo, extendió la mano hacia las alturas, hinchó los labios y sopló con fuerza. La diminuta pluma se desprendió de sus dedos, las barbillas alebrestadas, y aleteó al vaivén de la corriente de aire que la impulsaba una y otra vez, más y más cerca del cielo, abrigada de infinito manto azul marino.

Compañera y luz de los desvalidos, ella misma frágil y necesitada de amparo, a contra natura trocó su camino. El pecho se hizo fuerte con el tinte de la miseria y las fatigas del hambre. Y todo, porque –decía- lo que Dios proclamó, jamás el hombre podrá cambiar impunemente.

La bala asesina viajó temeraria por el aire en busca del  aliento líder y de esa vana pretensión de causa social impía; encontró y cortó de un tajo, certera cual águila cazadora, cuerpo y alma de un pueblo sediento de justicia terrena, para borrar de una vez y para siempre; ayer, dos veces hoy; cinco más, treinta; y otros mil y tantos, sin angustias por la brega del trabajo.

Postrera lágrima surcó la piel bizarra y horadó la tierra reseca de paz y redención. Vástago de yuca y tez de piel mestiza, hincó la rodilla en el barro y al rodar el cuerpo por la tierra bronca, la muerte, indignada, bañó con sangre de odio la tierra de Caín.

Vencida ya la sutil fuerza que la mantenía en el aire, la alada pluma se batió en espiral para ir a posarse, de barbillas carmesí, sobre el tapete grana que ofreció la tierra para honrar la muerte. 

lunes, 10 de agosto de 2020


Hola amigos: Les participo que desde hoy retomo mi actividad en el blog con los escritos y  publicaciones que he desarrollado durante estos últimos años. 

Para dar inicio a esta nueva etapa mi primera publicación es el cuento Democracia que hace parte del libro Fábulas Negras que está en proceso de pre-edición.

Un abrazo afectuoso para todos,

Leandro


miércoles, 15 de julio de 2015

¡Novedad Literria en Edición Numerada!



A MIS LECTORES

“Quien no cuente con tener un millón de lectores, no debe escribir ni una sola línea”. Wolfgang Goethe

¡NOVEDAD LITERARIA EN EDICIÓN NUMERADA!

Apreciados amigos: Con motivo de la publicación de mi próximo libro, el volumen de cuentos titulado “Siete cuentos perversos y una historia para niños”, la Editorial Mundo Novus está preparando una EDICIÓN NUMERADA, exclusiva para quienes deseen participar en ella.
En esta edición solo se publicará el número de ejemplares que previamente adquieran los lectores. Cada ejemplar será distinguido en su primera página con un número y una dedicatoria impresa a nombre del lector, exclusiva, y autografiada por el autor.
Los libros se entregarán en un evento cultural organizado para tal fin antes de terminar el presente año, con la presencia de otros escritores. Quienes no puedan asistir al evento serán contactados por la Editorial Mundo Novus para acordar la forma de entregarles su libro. El valor del ejemplar será de $35.000 y deberá ser consignado en una de las siguientes cuentas: Ahorros Davivienda No. 000800101750 a nombre de la Editorial Mundo Novus o Ahorros Bancolombia No. 03104341917 a nombre de Leandro Cerro y enviar copia escaneada del recibo con el nombre de la persona a quien va dirigida la dedicatoria, a uno de estos dos correos: mundonovuseditorial@yahoo.es  o leandrocerro@yahoo.es Para mayor información sobre el autor buscar en:
Google.com  leandro cerro  
Agradecemos de antemano su vinculación a este proyecto.

Cordialmente,
   
___________________                                       _________________________                  
Leandro Cerro                                                         Esmeralda Bravo
Escritor                                                             Dirección Proyectos Editoriales

                                                                                                  Teléfono Fijo: 1-6747105 Celular: 319-2568622

miércoles, 28 de mayo de 2014

Leer artículo quincenal en ElMetro de Cartagena


Apreciados amigos: Reciban un cordial y afectuoso saludo. Los invito a leer la columna de opinión que aparece regularmente cada quince días en ElMetro de Cartagena, pulsando el link: http://tinyurl.com/n73p7u3  Mil Gracias.


martes, 10 de diciembre de 2013

"Quien no tiene visión crítica jamás podrá escribir": Leandro Cerro

PrensaSED

   EDUCACIÓNBOGOTÁ
Secretaría de Educación del Distrito
                 
 
‘Curso de escritura para principiantes’, es la nueva obra literaria del docente y escritor Leandro Cerro con la cual busca enseñar a profesores/as y a todos los interesados, cómo instruir a niñas, niños y jóvenes en la escritura inicial.

Docente de español y literatura desde hace 30 años, ocho de ellos en el colegio distrital Eduardo Santos, y los últimos cuatro en el colegio distrital Ricaurte, Leandro Cerro ya ha producido dos trabajos anteriores dedicados a la técnica y a la teoría de la escritura: ‘Texto y pedagogía’ y ‘Técnicas de escritura’, los cuales son ampliamente apreciados en facultades de educación superior que trabajan la pedagogía y literatura. 

En su nueva obra el profesor Cerro, explica por qué desde el preescolar hasta el postgrado los seres humanos escriben desde el método del ‘ensayo’. Esta premisa la desarrolla, como primera medida, mostrando y desarrollando los elementos conceptuales de la escritura. 

Luego demuestra a sus lectores, por medio de 80 ensayos cortos, como pueden desarrollar los conceptos sobre el escrito. En un capítulo especial dedicado a los niños, el profesor Cerro instruye sobre lo importante de hacer la transición entre el lenguaje oral y el lenguaje escrito: “Todos los niños empiezan escribiendo como hablan, y eso no es malo, lo importante es orientar a los infantes a hacer esa transición al lenguaje escrito”, asegura.
El maestro debe ser un modelo de lectura
En las páginas de ‘Curso de escritura para principiantes’, el autor también  busca encontrar sentido a cómo los profesores deben motivar la lectura en los estudiantes.  Según el profesor Leandro Cerro, los docentes deben leer y escribir de manera constante; así, como un modelo a seguir, los estudiantes perseguirán este buen hábito. 

“El problema de hoy es que nadie lee, y no se prepara a los profesionales para leer tanto que puedan poder escribir de manera correcta”, asegura el docente Cerro. En su obra didáctica, se busca demostrar que a medida que un sujeto vaya adquiriendo el hábito de la lectura, también irá adquiriendo la habilidad de producir textos propios: “Quien no tiene visión crítica jamás podrá escribir”, asegura.

‘Curso de escritura para principiantes’, que será distribuido en las principales librerías del país, fue presentado en sociedad el pasado  martes 26 de noviembre en las instalaciones del colegio distrital Ricaurte en la localidad de Los Mártires. 

martes, 23 de julio de 2013

Humor versus violencia


Por: Nelson Castillo Pérez[1]
Escritor invitado

 Todos recordamos aquel acalorado debate del entonces Senador Gustavo Petro en el que acusó de parapolítico al también Senador de la República Álvaro Araujo, doliéndose al mismo tiempo de que antes del surgimiento del paramilitarismo su colega y paisano era un muchacho bueno de Valledupar a quien apenas le gustaba la parranda y el vallenato, un caribe convencional, “hasta cuando llegaron los cachacos y le enseñaron a matar”. Tan audaz declaración, cuya contundencia no tuvo necesariamente que causar perplejidad entre los miembros del Congreso, ya insensibilizado ante la avalancha de tantas cosas horripilantes que genera la corrupción del país, merece un breve análisis desde la perspectiva de la antropología para comprender la verdadera intención significativa  de la expresión del hoy Alcalde de Bogotá. 
El Caribe colombiano se configura como una región. El concepto de  ‘región’ es producto de lo cultural, lo geográfico y lo histórico. La cultura se asume de entrada como una respuesta de los hombres al medio al cual se deben. Las reacciones psíquicas y prácticas de los habitantes del Caribe colombiano frente al paisaje, son equivalentes a las de todos los habitantes del área del Caribe. Psíquicamente, un cartagenero se aproxima a un boricua, de  la misma manera como un cachaco de Bogotá se podría parecer a un cachaco francés. El hecho de que en el exterior confundan a un loriquero con un cubano se explica a la luz de esta identidad sociocultural. “Soy de Cartagena y  de Barranquilla, y siento que la capital de Colombia no es Bogotá sino Caracas”, dijo García Márquez. Con lo cual quiso poner en alto relieve su condición de hombre caribe. Caracas, de hecho, es una capital caribe.
Somos, los oriundos del Caribe, el producto histórico del apareamiento entre blancos españoles, negros africanos e indígenas, como también del entorno deslumbrante a fuerza de su desmesura geográfica. La concepción mágica de los africanos, la creencia en lo sobrenatural de los castellanos y los rituales del más allá de los aborígenes, todo un entrecruzamiento cultural singular que sirvió de sustrato para construir una visión del mundo diferente a la del viejo continente. Esta realidad histórica subvierte los patrones convencionales de la racionalidad occidental. Latinoamérica habría sido un mundo menos caótico si hubiera sido dividida políticamente en dos partes longitudinales: una caribe y otra andina. Así, un pastuso se sentiría más incluido si la capital de su país fuera, por ejemplo, La Paz, y no Santa Marta; y un cartagenero, estaría más integrado a su nacionalidad si sus dirigentes capitalinos no fueran bogotanos sino barranquilleros. Esto podría hacernos entender por qué un candidato del Caribe colombiano, después de Rafael Núñez,  no ha podido llegar a la presidencia de Colombia, cuya capital, donde se manejan los hilos del poder, dista mucho de su esencia.
La cultura está constituida esencialmente por un cúmulo de creencias y valoraciones respecto a la vida. Estimaciones que los miembros de una sociedad han construido a lo largo del tiempo de acuerdo con sus experiencias vitales y a través de las cuales ven y sienten la vida. Una de las creencias dominantes entre los habitantes del Caribe colombiano es que la muerte constituye el final. “El que se murió se jodió”, dijo alguna vez Álvaro Cepeda Samudio. “El vivo al baile y el muerto al hoyo”, se les oye decir a los miembros de esta cultura, donde reina el concepto de que la vida es un fandango que da muchas vueltas y el que no la goza es un pendejo. Es decir, se trata de una visión del mundo en la que la muerte no es ni mucho menos un acontecimiento digno de ser honrado. Todo lo contrario: a la muerte se le profana. La vida, en sus diferentes expresiones, es lo que le interesa a los habitantes del Caribe colombiano.
No en vano las estadísticas de los violentólogos dicen que el único comandante guerrillero caribe a lo largo de la triste historia de la violencia colombiana ha sido uno solo, Jaime Bateman, y se dejó matar mientras hacía contactos en busca de la paz. Con razón se oye en los chistes  populares que “todos los policías son cachacos”. De ahí que no es difícil imaginar a los hijos de los pobres, forzados a pagar el servicio militar, con un fusil a cuestas y obedeciendo las órdenes castrenses de un coronel  de entonación paramuna.
Se trata, la nuestra, de una cultura que venera la vida, en la que el lenguaje es ya una fiesta; una cultura en la que los hablantes utilizan las palabras más para divertirse que para comunicar. Un tipo de lenguaje que carnavaliza las relaciones sociales y desentroniza la solemnidad, propiciando el acercamiento y la familiaridad. La familiaridad se traduce en los términos de la aproximación entre los seres humanos. Lo ampuloso, lo distante y lo solemne se derrumban en la risa carnavalesca. Lo formal no tiene cabida. Se trata, el nuestro, de un tipo de lenguaje que desenmascara.
   La visión del mundo de los habitantes del Caribe, denominada por la investigadora Irlemar Chiampi como ‘realismo maravilloso’, tiene una motivación original. Resulta de un modo particular de ver la realidad, ocasionado por la incubación de una cultura híbrida. Las cosas más sobrenaturales se cuentan con una seriedad extraordinaria. En este sentido, lo real maravilloso se conecta con el humor porque este constituye una nueva forma de ver la realidad. La esencia del humor se fundamenta en esa posibilidad de crear una visión inusitada de la realidad.
El humor es una de las armas más portentosas contra la violencia. Gracias al humor el veterano coronel de la novela de García Márquez sobrevive en medio de la precariedad económica y la violencia política. En virtud del humor, la región norte de Colombia, La Costa, como se decía antes, fue la parte de nuestro país menos afectada en los tiempos de la violencia generada por el asesinato de Jorge Eliécer Gaitán en plena avenida séptima de Bogotá mientras el resto de los colombianos hacían la siesta.
El humor es una condición inherente al ser humano, pero existen sociedades más humorísticas que otras en obediencia a la visión cultural. Las sociedades ligadas al humor vinculan en su diario vivir, en las relaciones sociales, la imaginación. El humor en sí puede verse como un estímulo de la imaginación a través del lenguaje. De ahí que las sociedades racionalistas no entienden nuestras metáforas, nuestras ironías. Porque la lógica del humor no se encuentra en la razón sino en la imaginación. El humor transfigura la visión de la realidad. La vuelve amable, significativa. Desvanece el conflicto. Flexibiliza.
La violencia, en cambio, constituye un estado de las relaciones sociales que no tiene más allá. Es el tope hasta donde llega la sequedad del lenguaje, sin la alegría de las metáforas ni la lúdica de las analogías. Surge cuando ya en el acto comunicativo no hay opción: es el fin de la racionalidad. En el humor, al contrario, se redefinen las categorías mentales de la sociedad y las palabras adquieren reasignaciones semánticas gracias a la prosodia. El humor convierte la calamidad en fuente de alegría a través de la ingeniosidad verbal. Los hablantes caribe son ingeniosos, festivos. Detestan el dolor, la muerte.
Las palabras de Petro, como acusación, quedaron atrás. Pero dejaron latente un lamento que nos toca como gente caribe. En virtud de nuestra cultura e imbuidos de ella, llevamos en nuestra sangre ser amantes de la vida. Es una realidad cultural inconmensurable como las simas insondables del mar Caribe. Y nos debemos a ella. Por eso en esta realidad no puede haber cabida para empresas criminales y conciliábulos de muerte. Nuestra tierra, ¡tierra, mar y aire! tiene que ser siempre un canto a la vida



[1].-Escritor y catedrático universitario

martes, 9 de octubre de 2012

Curso de Escritura para Principiantes

INTRODUCCIÓN

Si bien la teoría sobre la lectura y la escritura ya posee un denso cuerpo de lúcidos planteamientos en torno a la relación autor-texto-lector, la pedagogía ha sido poco efectiva en la aplicación de conceptos que representen adelantos en la práctica lectora y escritural de los jóvenes aprendices. La realidad educativa presenta desde hace mucho tiempo un gran vacío en estos procesos en todos los niveles del sistema de escolarización, a tal punto que las deficiencias en lectura y escritura ocupan del primer lugar en cuanto hace referencia a problemas de orden académico.
Este hecho lleva a mirar con desconfianza y preocupación toda la escala de gradación escolar desde los niveles básicos hasta la instancia de profesionalización. Mucho más cuanto que la universidad, a pesar de la situación crítica que vive en sus aulas, hace muy poco o más bien nada para subsanar sus deficiencias. Los docentes universitarios encargados de validar los procesos de lectura, escritura e investigación no leen y, por supuesto, no escriben. Esto debería ser suficiente para declararlos inhábiles en la orientación de estos procesos, independiente de los títulos que cuelguen en los currículos.  Otro tanto debería ocurrir con los potenciales egresados ágrafos y sus instituciones.  La creciente flexibilización de exigencias y requisitos ha dado al traste con la calidad de la profesionalización dejando en entredicho  títulos, certificaciones y acreditaciones nacionales e internacionales que no pasan de ser simples adornos en tanto que no reflejan producción intelectual.
Es, pues, evidente que una inconsistencia de esta naturaleza en el proceso de formación tiene consecuencias negativas trascendentales en la población profesional que no solo carece de una herramienta fundamental para la producción intelectual sino que tiende a reproducir sus limitaciones en su ejercicio profesional.
Pero esto no es todo. Existen factores concomitantes a los ya señalados que afectan la práctica lectora y escritora. Además de la complejidad inherente a los procesos de lectura y escritura,  y las limitaciones de quienes están encargados de implementar las acciones educativas pertinentes, ahora la escuela tiene que enfrentar otro reto significativo que ahonda el problema: la incapacidad que ha evidenciado hasta el momento para encontrar una metodología y una cultura que le permitan competir exitosamente frente a las tecnologías de la información en la captación del favor y la voluntad de la población infantil, juvenil y universitaria en provecho del libro y la lectura. Lo anterior implica pensar en las múltiples facetas que se presentan y se derivan de las  interrelaciones entre grupos humanos, en los procesos inherentes al aprendizaje humano, en las estructuras que sirven de apoyo a la actividad intelectual y en todos los elementos que configuran el contexto informativo, el acceso al conocimiento y la interiorización de prácticas intelectuales de consuno con un hacer algo que genere satisfacción y realización personal.
Los caminos para adecuar el discurso pedagógico son múltiples y de variados matices. El documento que aquí se presenta es una praxis de lectura y escritura surgida del aula de clase que condensa teoría y práctica.  Literatura aplicada y lingüística aplicada. La palabra de maestros escritores de todos los tiempos aplicada a procesos de lectura y escritura en niños, adolescentes y adultos desde la escuela básica hasta la universidad, inclusive.
Como propuesta pedagógica pretende articular los procesos de apropiación y producción de conocimiento en la praxis lectoescritural de formación. Sin embargo, dada la naturaleza compleja de los elementos constitutivos, su incorporación en el desempeño académico o profesional de quienes se forman, requiere, además de la ejercitación misma que se proyecta en la escuela para validar el dominio adquirido, continuidad y reelaboración constante, sobre todo porque el trabajo con las ideas se renueva y perfecciona de manera permanente.
De otra parte, el diseño del material pedagógico  en forma semielaborada es una manera de mostrar un camino. Son herramientas bosquejadas en torno a un amplio espectro de textos que cada uno deberá construir con su lenguaje y a propia su medida.
A partir de los desarrollos conceptuales y de los ejercicios en los que plasman pedagógicamente los planteamientos, éstos se configuran en forma de guías. Quiere decir que una vez es explicada la idea central motivo de la argumentación y se ejemplifica, se procede elaborar un esquema que condense el ejercicio de escritura realizado. Las guías se construyen utilizando nuevas temáticas que reproducen el patrón inicial. En las nuevas aplicaciones del patrón de escritura señalado en el documento central también se contemplan variantes con lo que el texto alcanza mayor proyección y versatilidad.
Una de las intencionalidades que dirige esta propuesta es la de que la amplitud de ideas temáticas, planteamientos y desarrollos que se ofrecen en el Curso de Escritura para Principiantes cubra un amplio espectro de posibilidades para la ejercitación de la escritura. Para complementar algunos aspectos del proceso pedagógico lectoescritural remitimos a lector a los dos libros ya publicados de esta serie, titulados Textos y Pedagogía (1995), y Técnicas de Escritura (1999).
Un recorrido en torno al trabajo que se presenta en estas páginas muestra el siguiente panorama. Un primer documento, titulado “El texto clásico en la lectura de formación”, si bien condensa temas ya tratados por otros autores sobre los clásicos, la argumentación versa sobre y resalta la incidencia directa que ejercen en el lector las estructuras plasmadas en el texto. Le sigue “El ensayo, la escritura de la academia”, que ubica esta forma textual en su ámbito natural por excelencia como es la academia. Todos aquellos escritos en los que se registran los procesos de investigación y el discurso de mediación del conocimiento conocido como discurso pedagógico son variantes de ensayos que se acercan formalmente a la esencia de este tipo de texto. De ahí la necesidad de trabajar el ensayo en el medio académico.
El desarrollo del proceso de escritura ensayística se presenta paso a paso a lo largo de varios capítulos desde la elaboración del planteamiento o idea central que se pretende desarrollar hasta la demostración de ese planteamiento en una secuencia temática adicionada con los referentes conceptuales que se requieren para el efecto.
Y aunque toda la propuesta está elaborada a partir de la lectura de textos literarios, el diseño didáctico permite que los lectores puedan aplicarla para construir escritos tipo ensayo de relativa validez intelectual y formal sobre cualquier tema.
Ahora, por ser de origen académico y estar orientada de manera específica hacia el medio académico, se ha priorizado la producción de ensayos a partir de la lectura crítica de obras de la literatura universal, en una etapa previa en la que se glosan los cuentos o novelas originales y se utilizan esas glosas como materia prima del ensayo en construcción.
El documento incluye, además, ‘esquemas’, ‘guías de trabajo’, ensayos breves y se ofrecen algunas unas pautas para iniciar a los niños en la escritura de ensayos. Finalmente, en el texto que cierra el libro, ‘Escritura con argumentos’,  se explicitan las características de un ensayo argumentativo con los ejemplos respectivos en cada etapa del proceso de construcción▲

miércoles, 15 de agosto de 2012

Programa de Escritura

El trabajo de investigación en lectura y escritura con sus respectivas prácticas de aula realizado por el escritor y académico Leandro Cerro durante más de 20 años ha quedado plasmado en tres obras: Textos y Pedagogía (1994), Técnicas de Escritura (1996) y Curso de Escritura para Principiantes (2012). El propio escritor ha recogido aspectos puntuales de estas obras para condensarlos en un programa especial en procesos de lectura y escritura dirigido a maestros y profesionales de todas las áreas que estén interesados en allanar tanto su práctica de escritura como la de aquellos que estén bajo su tutela. He aquí el documento.

PROGRAMA DE ASIGNATURA

ESCRITURA

I. INFORMACIÓN CURRICULAR
Nombre de la Asignatura: Escritura
Campo de formación: Lingüística Aplicada
Objetivo general: Ofrecer fundamentos teóricos aplicados a la comprensión y producción de textos escritos.

II. JUSTIFICACIÓN
El curso de Escritura se constituye en la base de una adecuada fundamentación para el desarrollo de la lectura y la escritura. El perfeccionamiento de la lectura y la escritura deberá reflejarse en un mejor desempeño de las competencias comunicativas de los participantes en el Seminario-Taller. Se propicia una persona hábil como lector y escritor.

 III. PROPÓSITOS DE FORMACIÓN
v     Determinar la incidencia de la lectura en el proceso de la escritura.
v     Reconocer las diferencias fundamentales entre oralidad y escritura y sus implicaciones en el 
       proceso de la comunicación.
v     Ofrecer herramientas de análisis para la comprensión y producción de textos.
v     Ejercitar a los participantes en la actividad escritural de tal manera que por medio del análisis, la interpretación y la argumentación, éstos puedan elaborar ensayos sobre diferentes temáticas  inherentes a su sociedad.
v     Ejercitar a los participantes en el uso de técnicas de composición y construcción de textos, en el correcto de los signos de puntuación, el manejo de reglas ortográficas.

 IV. METODOLOGÍA
 El programa se desarrolla mediante la modalidad de talleres aplicados a la lectura, producción y corrección de textos. En los cursos de capacitación cada temática tendrá 3 horas de intensidad con excepción del tema 3. Estructuras del discurso con 2 horas de intensidad. Este tema se ofrece como sesión introductoria.

 V. CONTENIDOS  
1. De la oralidad a la escritura
Seminario-Taller: De la oralidad  a la escritura. Aplicado al cuento De los pájaros
Valeria de Leandro Cerro.
Fundamentos conceptuales:
A. Caracterización del texto oral. Estructura de la conciencia en el texto oral.
B. Caracterización del texto escrito. Estructura de la conciencia en el texto escrito. 
2. Lectura para la escritura
Seminario-Taller de lectura y escritura: De cómo glosar textos  / Por qué leer los clásicos.
Fundamentos conceptuales:
A. Condiciones para el proceso de escritura.
B. La escritura como recreación de otros textos.
C. Las glosa en el texto de lectura. Taller de glosa. 
Exposición: Estructuras del discurso.
Fundamentos conceptuales:
A.  El discurso y las formas discursivas.
B.  Noción de texto. Elementos estructurales del texto.
C. Concepto de estructura. Modelos de estructuras.
C.  Estructura del discurso narrativo. TTT
     D.  Estructura como composición
4. Estructura del texto escrito
Seminario-Taller: La estructura temática del texto. Aplicado al ensayo El libro, de Jorge Luis Borges.
Fundamentos conceptuales:
A.  Niveles estructurales del texto:
      Microestructura, macroestructura y superestructura.
B. Estructura temática del texto. 
5 El ensayo: La escritura de la academia
Seminario-Taller: Construcción de un ensayo expositivo. Análisis del cuento El anciano abuelo y su nieto de León Tolstoi.
Fundamentos conceptuales:
A. Caracterización del ensayo. Diversas clases de ensayos.
B. Modelos de ensayos. Esquema 1.
C. Modelos de ensayos. Esquema 2.
D. Modelos de ensayos. Esquema 3.
E. Planteamiento. Elaboración de planteamientos.
F. Uso de las citas y notas de pie de página para la demostración del planteamiento. 
6. El ensayo: escritura con argumentos
Seminario-Taller: Escritura con argumentos. Taller de construcción individual de ensayo según esquema planteado.
Fundamentos conceptuales:
A.  Argumentación: Proceso de razonamiento.
B.  El razonamiento como tesis o planteamiento del ensayo.
C.  El planteamiento y su demostración. Esquema: Planteamiento más argumentos. 
7. La reescritura.
Seminario-Taller: Reconstrucción y perfeccionamiento del texto.
Fundamentos conceptuales:
A. La autocorrección. Pautas de corrección.
B. Acerca de la coherencia y la cohesión textual.
C. El uso de elementos de enlace. Puntuación y ortografía.
D. Para hermosear el texto.

VI. BIBLIOGRAFÍA BÁSICA
CERRO ROBLES, Leandro.  Técnicas de Escritura. 2ª edición. Santafé de Bogotá: Universidad Externado de Colombia, 1996.
CERRO ROBLES, Leandro.  Textos y Pedagogía. Caracterización y metodología de la lectura y la escritura. 2ª edición. Santafé de Bogotá: Universidad Externado de Colombia, 1999.
CERRO, Leandro.  Curso de Escritura para Principiantes. Caracterización y metodología de la lectura y la escritura. Bogotá: Mundo Novus Editores, 2012.
CERRO, Leandro. De los pájaros Valeria. Cuento inédito.
  
VII. BIBLIOGRAFÍA COMPLEMENTARIA
CALVINO, Italo. Por qué leer los clásicos. Barcelona: Tusquets, 1993.
CASSANY, Daniel. Describir el escribir. Bs Aires: Paidós Comunicación, 1980.
CASSANY, Daniel. La cocina de la escritura. Bs Aires: Paidós Comunicación, 1980.
CASSANY, Daniel. Reparar la escritura. Didáctica de la corrección de lo escrito. Barcelona: Editorial Grao, 1996.
DAVIS, Flora. La comunicación no verbal. Madrid: Alianza Editorial, 1999.
ECO, Umberto. Cómo se hace una tesis. Madrid: Edit. Gedisa, 1985.
ONG, Walter. Oralidad y escritura. Tecnologías de la palabra. México: Fondo de Cultura Económica, 1987.
VAN DIJK, Teun A.  La Ciencia del texto. Buenos Aires: Paidós Comunicaciones, 1980
VAN DIJK, Teun A. Estructuras y funciones del discurso. México: Siglo XXI Editores, 1983.

viernes, 8 de junio de 2012

Amor y erotismo en El Decameron: La gran controversia de su época

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Adenda para estudiantes
De: Ana María Barreto
La publicación del libro El Decameron trajo gran controversia en su época ya que sólo era permitido hablar de Dios.  La aparición de El Decamerón (1351) de Boccaccio y La Divina Comedia  (1321) de Dante Alighieri anunció la llegada del Renacimiento. Estos dos libros logran algo que no era usual en la época: un hombre sin presencia divina. Aquí nos presentan al ser humano como lo que es, una persona con virtudes y defectos, con sus penas y glorias. En la Edad Media los textos solo hablaban de la alabanza a Dios y por estas razones fue tan trascendental la llegada de El Decamerón aunque es muchos lugares logró ser censurado debido a que se destaca en el libro el erotismo.
En un celebrado ensayo titulado La llama doble: amor y erotismo,  el poeta y ensayista mexicano Octavio Paz define esta relación como la llama doble de la vida: “El fuego original y primordial, la sexualidad levanta la llama roja del erotismo y esta a su vez, sostiene y alza otra llama azul y trémula la de amor erotismo y amor la llama doble de la vida”.[1] Es la concepción y vivencia de cómo ha sido vivido y pensado el amor en distintas culturas. La íntima conexión entre sexo, erotismo y amor; la relación entre el amor y las distintas religiones, o entre amor y amistad; las obras literarias y filosóficas que analizan la pasión amorosa, la naturaleza paradójica y misteriosa del sentimiento, la relación entre erotismo y poesía.
En este ensayo se pretende hacer una similitud entre lo que es amor y erotismo según  Octavio Paz y la forma en que éstos se presentan en El Decamerón. Partamos del concepto de amor:
El amor occidental, el amor árabe, el amor hindú, el amor en el extremo oriente…y en general,  en lo que significa el amor en todas las culturas. Por su naturaleza contradictoria se revela en conceptos como caída y vuelo, sufrimiento y disfrute, libertad y sumisión, fidelidad y traición, alma y cuerpo, luces y sombras…en palabras de Paz.
Veamos cómo se plasma este concepto en el siguiente fragmento de la obra de Boccaccio:
“Pero, así como pecan los hombres en muchas situaciones por sus deseos, vosotras queridas mujeres, pecáis especialmente en una, como es el anhelo de ser bellas”. [2]
Aquí nos muestra dos cosas. primero que el hombre peca, que no es perfecto; y segundo, muestra lo que dice Octavio Paz: que el hombre produce por naturaleza sensualidad.Veamos:

“Hízolo a maravilla el mandado, y ella, sin notarlo, atraída por lo grato del brebaje, bebió más de lo que a su honestidad hubiese convenido, hasta que, olvidando toda adversidad pasada, alegróse y, viendo danzar a algunas mujeres al estilo de Mallorca danzó también a estilo alejandrino. Juzgó con esto Pericón que ya estaba cerca de lo deseado e hizo continuar la cena con gran copia de alimentos y bebidas, prolongándose durante mucho espacio de la noche. Al fin, (…) acostóse junto a ella y la rodeó con el brazo sin que la mujer resistiese, y con ella comenzó amorosamente a solazarse.” (Narración séptima de la segunda jornada).[3]
Aquí vemos las artimañas que cometió en este caso Pericón, quien se enamora de una hermosa joven quien no le presta atención pero él logra hacer sus mañas embriagando a la muchacha para luego aprovecharse de ella. De esta manera se juega con la naturaleza, haciendo olvidar la conciencia y sacando lo más malo de cada uno para llegar a lo sensual, al placer, así como lo vemos en otro cuento -narración séptima, de la segunda jornada- en el que se muestra también los alcances del ser humano. En este cuento vemos como una mujer se fija en un hombre:
“Era el dicho Gualterio muy apuesto de cuerpo, y de edad de unos cuarenta años, y tan placentero y cortés como el que más. Por otra parte, pasaba por el más discreto y delicado caballero que entonces se conociera y por el que mejor solía adornar su persona.”[4]
Aquí nos presentan a un hombre de cuerpo provocativo como manera de deleite, de deseo sensual. Tal sentimiento fue personificado en una deidad: Eros. El término «erotismo» es una palabra compleja que puede llegar a tener dos sentidos ya que se encuentra flanqueada por un lado por la picardía y la insinuación y por el otro por la pornografía. Es claro es que tiene un significado que lo relaciona con la sensualidad y la sexualidad, con las capacidades de atracción entre los dos sexos.
En el siguiente fragmento de la narración de decima, tercera jornada, vemos caer en pecado a un fraile:
“Tienes el infierno; y te digo que creo que Dios te ha mandado aquí para salvación de mi alma, porque siempre que el diablo me cause esta importunidad, si tienes piedad de mi y permites que yo en el infierno lo meta, tu me darás grandísimo consuelo y a Dios daremos mucho placer y servicio si es que tu a estas regiones para eso vi viniste (…) padre mío, puesto que yo tengo el infierno, sea ello cuando os plazca.”[5]   
Aquí podemos ver como en Decamerón no solo muestra la parte codiciosa y maliciosa de la vulgo (gente del común) sino que también muestra los defectos de los frailes que eran como los padres del pueblo demostrándonos que ellos tienen tanta fragilidad como nosotros. Estos detalles fueron los que hicieron que El Decamerón trajera tanta controversia porque en esta época se consideraban a los  frailes como si fueran santos invulnerables a la maldad.
Erotismo y sensualidad están muy unidos aun cuando no signifiquen lo mismo. Tienen una gran conexión entre si pues las dos buscan atraer e incitar al sexo opuesto del animal humano.
“Y viéndole con frecuencia, en secreto fue enamorándose de él y acogiendo con más alabanzas sus prendas.”[6]   
En esta cita –narración primera, cuarta jornada- vemos los deseos carnales entre estos dos amantes, a pesar de que el padre de la muchacha le prohíbe estar con él. Los deseos de una mujer se ven aquí de otra manera, no de una manera pura sino como un ser humano pasional y sensual. Este es otro detalle que conmovió a los lectores.
En el Decamerón la picardía, el engaño y los deseos carnales de los personajes, lo lascivo,  grandes amores, en fin, el ser humano al desnudo. No faltan en ocasiones en que lo cómico y también lo trágico también trasciende, como en la historia que exponemos aquí. Se dice en la "Historia de Anastasio Degli Onesti", ilustrada con pinturas de Sandro Botticelli (1444-1510). Con múltiples alusiones a personajes o a costumbres populares, constituye una verdadera comedia humana de la Edad Media. Una gran dosis de obscenidad y de cinismo alterna con la expresión de elevados pensamientos. En la narración primera de la cuarta jornada, lo pícaro y cómico se manifiestan así:
“No debía decirte comadre, pero mi amante es el arcángel Gabriel que me ama más que a si mismo teniéndome por la más bella mujer que hay en el mundo. La comadre estuvo a punto de reír, pero, como conocía bien a su amiga.”[7]
Es esta cita vemos tres cosas: el egocentrismo, la manera de competir, y la hipocresía. En ese entonces la Iglesia veía a la mujer como pecadora por naturaleza. Boccaccio las muestra como insaciables a la hora de hablar. El tema tratado por Boccaccio en esta ocasión, es mostrar cómo eran las mujeres del momento, que nunca pretendían quedar atrás, las muestra como competitivas y tontas.
Ahora vemos la malicia de una viuda y su amante en la narración séptima de la séptima jornada:
“y alzándose, fueron a la usada ventanilla, y mirando al patio redondo, vieron al estudiante hacer sobre la nieve una verdadera danza en redondo, al son de un castañetear de dientes que le causaba el mucho frio, y era el ritmo tan frecuente y vivo que jamás habían presenciado cosa semejante.”[8]
Aquí Boccaccio nos muestra la malicia de ser humano al ver el sufrimiento y disfrutar de él. Nos lo presenta en un leguaje sencillo sin necesidad de escribir ninguna obscenidad para mostrar lo que ocurre. Una comida de gallinas al estilo Boccacio esta es una manera de burlase del estilo picaresco de la situación; ver a un muchacho enamorado haciendo todo lo que le ordena su amada hasta que nota que se están burlando de él.
El erotismo va más allá que la sensualidad, pues, comprende expresiones faciales complejas, actividades del cuerpo y manifestaciones verbales. Estas últimas abarcan señales sonoras o visuales especializadas y simbolizadas por el lenguaje
El erotismo puede verse desde algo completamente inocente como una mirada profunda y sostenida en un momento inesperado; pasar al lado de la persona deseada y susurrarle algo bonito al oído, rozarla como “sin querer”, hasta algo profundamente íntimo y sexual como simple y directamente ser sorprendido por tu pareja al llegar a tu casa y encontrarla con un conjunto muy sensual, preparada para ofrecerte una noche inolvidable. Pero también es mucho más directo en la aventura sexual. Esto sucede en la jornada séptima, narración segunda, cuando Juanillo escuchaba las instrucciones que su amante decía, mientras el marido de ella estaba dentro de un tonel, limpiándolo:
“Y, dejando las herramientas y quedándose en magas de camisa, mando encender luz y que le diesen un raspador, y se metió en el tonel y empezó a raspar.(…)Y mientras estaba así y al marido enseñaba y recordaba, Juanillo, que no había saciado su deseo plenamente aquella mañana cuando llegó el marido, viendo que no podía satisfacerlo como quisiera, decidió satisfacerlo como pudiese y, aferrándose a ella, que tapaba la boca de tonel, en la forma en que en los anchos campos los desenfrenados y de amor caldeados caballos asaltan a las yeguas de Partia, a efecto llevó su moceril deseo, el cual llegó a su extremo….”[9]   
Aquí vemos la astucia de la mujer para deshacerse de su marido y poder atender, en las barbas de éste, los deseos de su amante.
En conclusión, si bien es difícil precisar un rasgo que diferencie claramente al adjetivo erótico de los que todos usamos en la charla cotidiana, si es claro que en El Decameron se muestran todas las posibilidades del amor sexual con sus facetas de lo erótico, lo sensual y lo propiamente sexual. Y esta expresión de la realidad erótico-sexual fue lo que motivó la controversia en torno a este libro, que se ha mantenido vigente a través de los tiempos.

BIBLIOGRAFIA:
BOCCACCIO, El Decamerón. Bogotá: edit. Panamericana, 1994.
PAZ, Octavio. Amor y erotismo: La llama doble.


[2].- BOCCACCIO, Giovani. El Decameron. Bogotá. Edit. Panamericana, p. 92
[3] .- Ibid, p.  95.
[4] .- Ibid, p.108.
[5].- Ibid, 223.
[6] .-PAZ, Octavio. Op.cit.
[7].-BOCCACCIO. Op. Cit, p. 423.
[8].-Ibidem.
[9].-Ibid, p. 355