lunes, 10 de agosto de 2020


Hola amigos: Les participo que desde hoy retomo mi actividad en el blog con los escritos y  publicaciones que he desarrollado durante estos últimos años. 

Para dar inicio a esta nueva etapa mi primera publicación es el cuento Democracia que hace parte del libro Fábulas Negras que está en proceso de pre-edición.

Un abrazo afectuoso para todos,

Leandro


miércoles, 15 de julio de 2015

¡Novedad Literria en Edición Numerada!



A MIS LECTORES

“Quien no cuente con tener un millón de lectores, no debe escribir ni una sola línea”. Wolfgang Goethe

¡NOVEDAD LITERARIA EN EDICIÓN NUMERADA!

Apreciados amigos: Con motivo de la publicación de mi próximo libro, el volumen de cuentos titulado “Siete cuentos perversos y una historia para niños”, la Editorial Mundo Novus está preparando una EDICIÓN NUMERADA, exclusiva para quienes deseen participar en ella.
En esta edición solo se publicará el número de ejemplares que previamente adquieran los lectores. Cada ejemplar será distinguido en su primera página con un número y una dedicatoria impresa a nombre del lector, exclusiva, y autografiada por el autor.
Los libros se entregarán en un evento cultural organizado para tal fin antes de terminar el presente año, con la presencia de otros escritores. Quienes no puedan asistir al evento serán contactados por la Editorial Mundo Novus para acordar la forma de entregarles su libro. El valor del ejemplar será de $35.000 y deberá ser consignado en una de las siguientes cuentas: Ahorros Davivienda No. 000800101750 a nombre de la Editorial Mundo Novus o Ahorros Bancolombia No. 03104341917 a nombre de Leandro Cerro y enviar copia escaneada del recibo con el nombre de la persona a quien va dirigida la dedicatoria, a uno de estos dos correos: mundonovuseditorial@yahoo.es  o leandrocerro@yahoo.es Para mayor información sobre el autor buscar en:
Google.com  leandro cerro  
Agradecemos de antemano su vinculación a este proyecto.

Cordialmente,
   
___________________                                       _________________________                  
Leandro Cerro                                                         Esmeralda Bravo
Escritor                                                             Dirección Proyectos Editoriales

                                                                                                  Teléfono Fijo: 1-6747105 Celular: 319-2568622

miércoles, 28 de mayo de 2014

Leer artículo quincenal en ElMetro de Cartagena


Apreciados amigos: Reciban un cordial y afectuoso saludo. Los invito a leer la columna de opinión que aparece regularmente cada quince días en ElMetro de Cartagena, pulsando el link: http://tinyurl.com/n73p7u3  Mil Gracias.


martes, 10 de diciembre de 2013

"Quien no tiene visión crítica jamás podrá escribir": Leandro Cerro

PrensaSED

   EDUCACIÓNBOGOTÁ
Secretaría de Educación del Distrito
                 
 
‘Curso de escritura para principiantes’, es la nueva obra literaria del docente y escritor Leandro Cerro con la cual busca enseñar a profesores/as y a todos los interesados, cómo instruir a niñas, niños y jóvenes en la escritura inicial.

Docente de español y literatura desde hace 30 años, ocho de ellos en el colegio distrital Eduardo Santos, y los últimos cuatro en el colegio distrital Ricaurte, Leandro Cerro ya ha producido dos trabajos anteriores dedicados a la técnica y a la teoría de la escritura: ‘Texto y pedagogía’ y ‘Técnicas de escritura’, los cuales son ampliamente apreciados en facultades de educación superior que trabajan la pedagogía y literatura. 

En su nueva obra el profesor Cerro, explica por qué desde el preescolar hasta el postgrado los seres humanos escriben desde el método del ‘ensayo’. Esta premisa la desarrolla, como primera medida, mostrando y desarrollando los elementos conceptuales de la escritura. 

Luego demuestra a sus lectores, por medio de 80 ensayos cortos, como pueden desarrollar los conceptos sobre el escrito. En un capítulo especial dedicado a los niños, el profesor Cerro instruye sobre lo importante de hacer la transición entre el lenguaje oral y el lenguaje escrito: “Todos los niños empiezan escribiendo como hablan, y eso no es malo, lo importante es orientar a los infantes a hacer esa transición al lenguaje escrito”, asegura.
El maestro debe ser un modelo de lectura
En las páginas de ‘Curso de escritura para principiantes’, el autor también  busca encontrar sentido a cómo los profesores deben motivar la lectura en los estudiantes.  Según el profesor Leandro Cerro, los docentes deben leer y escribir de manera constante; así, como un modelo a seguir, los estudiantes perseguirán este buen hábito. 

“El problema de hoy es que nadie lee, y no se prepara a los profesionales para leer tanto que puedan poder escribir de manera correcta”, asegura el docente Cerro. En su obra didáctica, se busca demostrar que a medida que un sujeto vaya adquiriendo el hábito de la lectura, también irá adquiriendo la habilidad de producir textos propios: “Quien no tiene visión crítica jamás podrá escribir”, asegura.

‘Curso de escritura para principiantes’, que será distribuido en las principales librerías del país, fue presentado en sociedad el pasado  martes 26 de noviembre en las instalaciones del colegio distrital Ricaurte en la localidad de Los Mártires. 

martes, 23 de julio de 2013

Humor versus violencia


Por: Nelson Castillo Pérez[1]
Escritor invitado

 Todos recordamos aquel acalorado debate del entonces Senador Gustavo Petro en el que acusó de parapolítico al también Senador de la República Álvaro Araujo, doliéndose al mismo tiempo de que antes del surgimiento del paramilitarismo su colega y paisano era un muchacho bueno de Valledupar a quien apenas le gustaba la parranda y el vallenato, un caribe convencional, “hasta cuando llegaron los cachacos y le enseñaron a matar”. Tan audaz declaración, cuya contundencia no tuvo necesariamente que causar perplejidad entre los miembros del Congreso, ya insensibilizado ante la avalancha de tantas cosas horripilantes que genera la corrupción del país, merece un breve análisis desde la perspectiva de la antropología para comprender la verdadera intención significativa  de la expresión del hoy Alcalde de Bogotá. 
El Caribe colombiano se configura como una región. El concepto de  ‘región’ es producto de lo cultural, lo geográfico y lo histórico. La cultura se asume de entrada como una respuesta de los hombres al medio al cual se deben. Las reacciones psíquicas y prácticas de los habitantes del Caribe colombiano frente al paisaje, son equivalentes a las de todos los habitantes del área del Caribe. Psíquicamente, un cartagenero se aproxima a un boricua, de  la misma manera como un cachaco de Bogotá se podría parecer a un cachaco francés. El hecho de que en el exterior confundan a un loriquero con un cubano se explica a la luz de esta identidad sociocultural. “Soy de Cartagena y  de Barranquilla, y siento que la capital de Colombia no es Bogotá sino Caracas”, dijo García Márquez. Con lo cual quiso poner en alto relieve su condición de hombre caribe. Caracas, de hecho, es una capital caribe.
Somos, los oriundos del Caribe, el producto histórico del apareamiento entre blancos españoles, negros africanos e indígenas, como también del entorno deslumbrante a fuerza de su desmesura geográfica. La concepción mágica de los africanos, la creencia en lo sobrenatural de los castellanos y los rituales del más allá de los aborígenes, todo un entrecruzamiento cultural singular que sirvió de sustrato para construir una visión del mundo diferente a la del viejo continente. Esta realidad histórica subvierte los patrones convencionales de la racionalidad occidental. Latinoamérica habría sido un mundo menos caótico si hubiera sido dividida políticamente en dos partes longitudinales: una caribe y otra andina. Así, un pastuso se sentiría más incluido si la capital de su país fuera, por ejemplo, La Paz, y no Santa Marta; y un cartagenero, estaría más integrado a su nacionalidad si sus dirigentes capitalinos no fueran bogotanos sino barranquilleros. Esto podría hacernos entender por qué un candidato del Caribe colombiano, después de Rafael Núñez,  no ha podido llegar a la presidencia de Colombia, cuya capital, donde se manejan los hilos del poder, dista mucho de su esencia.
La cultura está constituida esencialmente por un cúmulo de creencias y valoraciones respecto a la vida. Estimaciones que los miembros de una sociedad han construido a lo largo del tiempo de acuerdo con sus experiencias vitales y a través de las cuales ven y sienten la vida. Una de las creencias dominantes entre los habitantes del Caribe colombiano es que la muerte constituye el final. “El que se murió se jodió”, dijo alguna vez Álvaro Cepeda Samudio. “El vivo al baile y el muerto al hoyo”, se les oye decir a los miembros de esta cultura, donde reina el concepto de que la vida es un fandango que da muchas vueltas y el que no la goza es un pendejo. Es decir, se trata de una visión del mundo en la que la muerte no es ni mucho menos un acontecimiento digno de ser honrado. Todo lo contrario: a la muerte se le profana. La vida, en sus diferentes expresiones, es lo que le interesa a los habitantes del Caribe colombiano.
No en vano las estadísticas de los violentólogos dicen que el único comandante guerrillero caribe a lo largo de la triste historia de la violencia colombiana ha sido uno solo, Jaime Bateman, y se dejó matar mientras hacía contactos en busca de la paz. Con razón se oye en los chistes  populares que “todos los policías son cachacos”. De ahí que no es difícil imaginar a los hijos de los pobres, forzados a pagar el servicio militar, con un fusil a cuestas y obedeciendo las órdenes castrenses de un coronel  de entonación paramuna.
Se trata, la nuestra, de una cultura que venera la vida, en la que el lenguaje es ya una fiesta; una cultura en la que los hablantes utilizan las palabras más para divertirse que para comunicar. Un tipo de lenguaje que carnavaliza las relaciones sociales y desentroniza la solemnidad, propiciando el acercamiento y la familiaridad. La familiaridad se traduce en los términos de la aproximación entre los seres humanos. Lo ampuloso, lo distante y lo solemne se derrumban en la risa carnavalesca. Lo formal no tiene cabida. Se trata, el nuestro, de un tipo de lenguaje que desenmascara.
   La visión del mundo de los habitantes del Caribe, denominada por la investigadora Irlemar Chiampi como ‘realismo maravilloso’, tiene una motivación original. Resulta de un modo particular de ver la realidad, ocasionado por la incubación de una cultura híbrida. Las cosas más sobrenaturales se cuentan con una seriedad extraordinaria. En este sentido, lo real maravilloso se conecta con el humor porque este constituye una nueva forma de ver la realidad. La esencia del humor se fundamenta en esa posibilidad de crear una visión inusitada de la realidad.
El humor es una de las armas más portentosas contra la violencia. Gracias al humor el veterano coronel de la novela de García Márquez sobrevive en medio de la precariedad económica y la violencia política. En virtud del humor, la región norte de Colombia, La Costa, como se decía antes, fue la parte de nuestro país menos afectada en los tiempos de la violencia generada por el asesinato de Jorge Eliécer Gaitán en plena avenida séptima de Bogotá mientras el resto de los colombianos hacían la siesta.
El humor es una condición inherente al ser humano, pero existen sociedades más humorísticas que otras en obediencia a la visión cultural. Las sociedades ligadas al humor vinculan en su diario vivir, en las relaciones sociales, la imaginación. El humor en sí puede verse como un estímulo de la imaginación a través del lenguaje. De ahí que las sociedades racionalistas no entienden nuestras metáforas, nuestras ironías. Porque la lógica del humor no se encuentra en la razón sino en la imaginación. El humor transfigura la visión de la realidad. La vuelve amable, significativa. Desvanece el conflicto. Flexibiliza.
La violencia, en cambio, constituye un estado de las relaciones sociales que no tiene más allá. Es el tope hasta donde llega la sequedad del lenguaje, sin la alegría de las metáforas ni la lúdica de las analogías. Surge cuando ya en el acto comunicativo no hay opción: es el fin de la racionalidad. En el humor, al contrario, se redefinen las categorías mentales de la sociedad y las palabras adquieren reasignaciones semánticas gracias a la prosodia. El humor convierte la calamidad en fuente de alegría a través de la ingeniosidad verbal. Los hablantes caribe son ingeniosos, festivos. Detestan el dolor, la muerte.
Las palabras de Petro, como acusación, quedaron atrás. Pero dejaron latente un lamento que nos toca como gente caribe. En virtud de nuestra cultura e imbuidos de ella, llevamos en nuestra sangre ser amantes de la vida. Es una realidad cultural inconmensurable como las simas insondables del mar Caribe. Y nos debemos a ella. Por eso en esta realidad no puede haber cabida para empresas criminales y conciliábulos de muerte. Nuestra tierra, ¡tierra, mar y aire! tiene que ser siempre un canto a la vida



[1].-Escritor y catedrático universitario

martes, 9 de octubre de 2012

Curso de Escritura para Principiantes

INTRODUCCIÓN

Si bien la teoría sobre la lectura y la escritura ya posee un denso cuerpo de lúcidos planteamientos en torno a la relación autor-texto-lector, la pedagogía ha sido poco efectiva en la aplicación de conceptos que representen adelantos en la práctica lectora y escritural de los jóvenes aprendices. La realidad educativa presenta desde hace mucho tiempo un gran vacío en estos procesos en todos los niveles del sistema de escolarización, a tal punto que las deficiencias en lectura y escritura ocupan del primer lugar en cuanto hace referencia a problemas de orden académico.
Este hecho lleva a mirar con desconfianza y preocupación toda la escala de gradación escolar desde los niveles básicos hasta la instancia de profesionalización. Mucho más cuanto que la universidad, a pesar de la situación crítica que vive en sus aulas, hace muy poco o más bien nada para subsanar sus deficiencias. Los docentes universitarios encargados de validar los procesos de lectura, escritura e investigación no leen y, por supuesto, no escriben. Esto debería ser suficiente para declararlos inhábiles en la orientación de estos procesos, independiente de los títulos que cuelguen en los currículos.  Otro tanto debería ocurrir con los potenciales egresados ágrafos y sus instituciones.  La creciente flexibilización de exigencias y requisitos ha dado al traste con la calidad de la profesionalización dejando en entredicho  títulos, certificaciones y acreditaciones nacionales e internacionales que no pasan de ser simples adornos en tanto que no reflejan producción intelectual.
Es, pues, evidente que una inconsistencia de esta naturaleza en el proceso de formación tiene consecuencias negativas trascendentales en la población profesional que no solo carece de una herramienta fundamental para la producción intelectual sino que tiende a reproducir sus limitaciones en su ejercicio profesional.
Pero esto no es todo. Existen factores concomitantes a los ya señalados que afectan la práctica lectora y escritora. Además de la complejidad inherente a los procesos de lectura y escritura,  y las limitaciones de quienes están encargados de implementar las acciones educativas pertinentes, ahora la escuela tiene que enfrentar otro reto significativo que ahonda el problema: la incapacidad que ha evidenciado hasta el momento para encontrar una metodología y una cultura que le permitan competir exitosamente frente a las tecnologías de la información en la captación del favor y la voluntad de la población infantil, juvenil y universitaria en provecho del libro y la lectura. Lo anterior implica pensar en las múltiples facetas que se presentan y se derivan de las  interrelaciones entre grupos humanos, en los procesos inherentes al aprendizaje humano, en las estructuras que sirven de apoyo a la actividad intelectual y en todos los elementos que configuran el contexto informativo, el acceso al conocimiento y la interiorización de prácticas intelectuales de consuno con un hacer algo que genere satisfacción y realización personal.
Los caminos para adecuar el discurso pedagógico son múltiples y de variados matices. El documento que aquí se presenta es una praxis de lectura y escritura surgida del aula de clase que condensa teoría y práctica.  Literatura aplicada y lingüística aplicada. La palabra de maestros escritores de todos los tiempos aplicada a procesos de lectura y escritura en niños, adolescentes y adultos desde la escuela básica hasta la universidad, inclusive.
Como propuesta pedagógica pretende articular los procesos de apropiación y producción de conocimiento en la praxis lectoescritural de formación. Sin embargo, dada la naturaleza compleja de los elementos constitutivos, su incorporación en el desempeño académico o profesional de quienes se forman, requiere, además de la ejercitación misma que se proyecta en la escuela para validar el dominio adquirido, continuidad y reelaboración constante, sobre todo porque el trabajo con las ideas se renueva y perfecciona de manera permanente.
De otra parte, el diseño del material pedagógico  en forma semielaborada es una manera de mostrar un camino. Son herramientas bosquejadas en torno a un amplio espectro de textos que cada uno deberá construir con su lenguaje y a propia su medida.
A partir de los desarrollos conceptuales y de los ejercicios en los que plasman pedagógicamente los planteamientos, éstos se configuran en forma de guías. Quiere decir que una vez es explicada la idea central motivo de la argumentación y se ejemplifica, se procede elaborar un esquema que condense el ejercicio de escritura realizado. Las guías se construyen utilizando nuevas temáticas que reproducen el patrón inicial. En las nuevas aplicaciones del patrón de escritura señalado en el documento central también se contemplan variantes con lo que el texto alcanza mayor proyección y versatilidad.
Una de las intencionalidades que dirige esta propuesta es la de que la amplitud de ideas temáticas, planteamientos y desarrollos que se ofrecen en el Curso de Escritura para Principiantes cubra un amplio espectro de posibilidades para la ejercitación de la escritura. Para complementar algunos aspectos del proceso pedagógico lectoescritural remitimos a lector a los dos libros ya publicados de esta serie, titulados Textos y Pedagogía (1995), y Técnicas de Escritura (1999).
Un recorrido en torno al trabajo que se presenta en estas páginas muestra el siguiente panorama. Un primer documento, titulado “El texto clásico en la lectura de formación”, si bien condensa temas ya tratados por otros autores sobre los clásicos, la argumentación versa sobre y resalta la incidencia directa que ejercen en el lector las estructuras plasmadas en el texto. Le sigue “El ensayo, la escritura de la academia”, que ubica esta forma textual en su ámbito natural por excelencia como es la academia. Todos aquellos escritos en los que se registran los procesos de investigación y el discurso de mediación del conocimiento conocido como discurso pedagógico son variantes de ensayos que se acercan formalmente a la esencia de este tipo de texto. De ahí la necesidad de trabajar el ensayo en el medio académico.
El desarrollo del proceso de escritura ensayística se presenta paso a paso a lo largo de varios capítulos desde la elaboración del planteamiento o idea central que se pretende desarrollar hasta la demostración de ese planteamiento en una secuencia temática adicionada con los referentes conceptuales que se requieren para el efecto.
Y aunque toda la propuesta está elaborada a partir de la lectura de textos literarios, el diseño didáctico permite que los lectores puedan aplicarla para construir escritos tipo ensayo de relativa validez intelectual y formal sobre cualquier tema.
Ahora, por ser de origen académico y estar orientada de manera específica hacia el medio académico, se ha priorizado la producción de ensayos a partir de la lectura crítica de obras de la literatura universal, en una etapa previa en la que se glosan los cuentos o novelas originales y se utilizan esas glosas como materia prima del ensayo en construcción.
El documento incluye, además, ‘esquemas’, ‘guías de trabajo’, ensayos breves y se ofrecen algunas unas pautas para iniciar a los niños en la escritura de ensayos. Finalmente, en el texto que cierra el libro, ‘Escritura con argumentos’,  se explicitan las características de un ensayo argumentativo con los ejemplos respectivos en cada etapa del proceso de construcción▲